
Y aún así sigues saliendo, lafiebre te calienta la piel, tus ojos no estallan por pena y tu garganta ardecomo la cerilla que estás encendiendo, ¿qué haces? Todavía sales por un mustang,ese rojo que es tan fuerte. El fósforo se apaga a cada instante, claro idiota,no ves que está lloviendo. No te detienes, tu pelo largo ya te cubre la cara,húmedo y pegajoso por las intensas gotas que siguen cayendo y cayendo. Por fin encendió.El papel se adhiere a tus labios mientras el humo, como que exprimieras ... Continuar leyendo